Marcus llegó a su oficina con el teléfono en la mano y contestó de inmediato, como si hubiera estado esperando esa llamada.
—Amor…
—Marcus… vi todo en las noticias —la voz de Katrina temblaba—, eso fue… amor, tengo miedo. ¿Y si te hace algo malo para vengarse? ¿Y si quiere dañarte? ¿Y si te ataca de otra manera?
Marcus cerró los ojos un segundo, apoyándose contra el escritorio, intentando transmitirle calma a través de la voz.
—Trina, tranquila… eso no pasará. Confía en mí, ella no podrá hacerm