El deportivo de Fabiano rugía por las calles de París como una bestia liberada, el sonido del motor vibraba en el aire frío de la noche mientras las luces de la ciudad se estiraban en líneas borrosas a su alrededor, tenía la dirección grabada en la memoria y no necesitaba mirar nada más, su mente estaba fija, cerrada, peligrosa, giró en una calle más tranquila, redujo la velocidad y finalmente se detuvo frente a la casa, no era grande pero tampoco pequeña, lo suficientemente discreta para algui