Fabiano dormía profundamente, su respiración era tranquila a pesar de las vendas y el dolor que su cuerpo debía estar sintiendo. A su lado, Victoria lo observaba en silencio, sentada junto a la cama, acariciando su cabello con suavidad, como si temiera despertarlo… o como si ese simple gesto fuera lo único que necesitaba para sentirse en paz.
Lo miraba con un cariño que hacía mucho tiempo no sentía.
Ese calorcito en el pecho… ese que creía perdido. Ese que pensó que ya no tenía espacio dentro d