Las horas pasaban y no habian noticias, los niños se habian quedado dormidos llorando en los brazos de Katrina y Marcus, Victoria estaba escondida en el pecho de Gerald, sus lágrimas no paraban.
—Hermano… no puedo soportar que Fabi muera… no puede morir… no él… no ahora… no por mi culpa…
Victoria se aferraba a Gerald, completamente rota, temblando entre sollozos. Gerald la abrazó con fuerza, conteniéndola.
—Tranquila, hermana… Fabiano es tan porfiado que le ganará a la muerte. Respira… él estar