Katrina salió de su habitación, ya lista para cenar. Llevaba una falda corta y una camisa que resaltaba su figura.
Marcus la estaba esperando. Vestía una camisa oscura y un pantalón de tela que lo hacían ver aún más guapo.
La recorrió con la mirada.
—Estás hermosa.
Dijo él caminando hacia ella. Miró por el pasillo y, sin dudarlo, la besó.
Un beso intenso… pero corto.
—Basta, vamos o los niños nos verán.
—Solo estoy siguiendo su plan, mi amor.
Bajaron las escaleras y encontraron a Fabiano agacha