Mundo ficciónIniciar sesiónMarcus no esperó a que el ascensor se detuviera por completo.
Apenas las puertas se abrieron en el piso de la suite, tomó a Katrina de la mano y la atrajo hacia él, besándola antes siquiera de dar el primer paso. El camino hasta la puerta fue torpe, urgente, entre risas ahogadas y besos robados.
La tarjeta pasó por el lector y la puerta se







