Todos estaban felices, no solo por Marcus y Katrina, sino también por Gerald y Gracia. La celebración estaba en su punto más alto: la gente comía, brindaba, reía, bailaba sin parar, los niños corrían entre las mesas y las luces doradas del jardín le daban a todo un aire casi mágico. Katrina perdió a Marcus de vista y lo buscó por el salón pero no lo encontró, Victoria y Gracia la entretuvieron un momento.
De pronto, la música bajó lentamente, generando expectación.
Gracia, con una sonrisa travi