El frío que Jonathan causó entre nosotras podía competir con la era glacial. Su mirada, calculadora y dura, se movía entre Victoria y yo con la precisión de un cuchillo, analizando cada gesto, cada respiración, intentando deducir la verdad antes de que una palabra fuera a decir algo. El silencio del pasillo se volvió un peso sobre nuestros hombros. Sentí mi propia mano latir, aún enrojecida por la bofetada; la mejilla de Victoria también ardía, coloreada de un rojo vivo que no podía ocultar. Mi
J.M.Rose
Disculpen que me atrasé aquí :C Estuve adelantando mis otras novelas en Dr y por eso no tuve tiempo T.T pero ya volvi a esta :D Síganme en mi pagina de escritora para saber mas de mi :D