Capítulo 82: De vuelta a la realidad.
Elena abrió los ojos lentamente. La luz blanca del hospital la cegó por un instante, y el pitido rítmico del monitor se clavó en su cabeza como un eco lejano. Parpadeó varias veces, confusa. El aire olía a desinfectante, a metal, a soledad.
—Tranquila… —una voz grave, ronca, familiar, acarició el aire—. No te esfuerces, estás a salvo.
Giró la cabeza. Alexander estaba allí, sentado junto a su cama. La camisa de hospital arrugada, la mirada cansada, la barba crecida y una venda que cubría parte d