Capítulo 74: Entre la vida y la muerte.
Salió del hospital con paso firme. La rabia era un veneno en su sangre. Cada músculo de su cuerpo pedía venganza. La lluvia comenzaba a caer de nuevo, fina, fría.
Cruzó el estacionamiento sin mirar atrás. Su respiración era irregular, su mente solo repetía una cosa; la tocaron. La lastimaron.
Llegó a su coche, pero antes de abrir la puerta trasera escuchó algo. Un sonido seco. Corto. Definitivo.
El estampido del disparo rebotó en las paredes del estacionamiento.
Alexander sintió el impacto ante