Cuando Terrance entró en la habitación, su mirada quedó atrapada por la figura de Paz.
Allí estaba, de pie, junto a una pequeña mesa, con el porte de alguien que ya no tenía miedo, que había sobrevivido a todos los naufragios que él mismo había provocado.
Lucía tan hermosa, más incluso que en aquellos años pasados.
Había algo en ella, una madurez feroz que la hacía parecer inalcanzable.
Su cabello caía sobre sus hombros, su vestido negro acariciaba su figura con una elegancia que casi dolía de m