Capítulo: Sus verdaderos rostros.
Terry llevó a las niñas a su habitación y volvió con Paz.
Al entrar al baño, la encontró sumergida en la tina, con los ojos cerrados, el rostro cansado y gotas de agua deslizándose por su piel. Se acercó con paso firme, pero silencioso. Tomó una esponja y comenzó a pasarla por su cuerpo con delicadeza.
—¿Qué haces? —preguntó ella en un susurro.
—Cuidándote —respondió él, con una ternura que la desarmó.
El roce de la esponja sobre su piel era tan suave que le pareció casi una caricia. Cerró los o