En la isla
Mila estaba en la cocina, moviendo la cuchara con cuidado mientras el aroma de la comida se impregnaba en el aire.
Preparaba algo sencillo, pero con el cariño de quien espera aliviar a su ser querido.
Cuando terminó, tomó la bandeja con la comida y la llevó hasta Aldo, que la observaba desde el sofá con una expresión que variaba entre la sorpresa y la gratitud.
—Gracias. —dijo él, su voz suave, como si el gesto de Mila lo hubiera tocado de una manera que no sabía cómo expresar.
Mila s