EMPRESA COLEMAN
El ambiente en la empresa era caótico.
El sonido de teclados y teléfonos repicando llenaba el aire como un eco desesperado de la crisis inminente.
Cuando Paz llegó, encontró a Randall de pie junto a una de las enormes ventanas de su oficina, con la mandíbula tensa y los ojos encendidos de furia e impotencia.
Giró bruscamente al verla entrar.
—¿Qué demonios está pasando, Randall?
Él pasó una mano por su cabello, visiblemente frustrado.
—Nos han hackeado, Paz. ¡Alguien robó nuestro