Maximiliano estaba en su oficina revisando los informes de las manadas de Alania. El ataque en Malva había sido solo el comienzo; ahora, varias manadas empezaban a reportar ataques sorpresa de desertores.
En cada informe describían el mismo patrón: mientras un grupo de desertores atacaba, otros parecían estar buscando algo en específico y, al no obtenerlo, se marchaban.
—Los ataques continuarán aumentando —dijo Maximiliano con calma—. Que los Alfas mantengan toques de queda en sus manadas y est