Los ojos de Sienna se empañaron de lágrimas. Las palabras de Maximiliano fueron un golpe devastador. Todo era culpa de esa marca en su cuello; aunque sabía perfectamente que sus sentimientos hacia él eran falsos, un mero reflejo del vínculo, pero su rechazo despiadado le dolió en lo más profundo.
—Le dije que buscara cómo deshacerse de esta mierda —soltó ella conteniendo sus emociones, dejando que la rabia y el odio se apoderaran de ella.
—Jamás —siseó Maximiliano. Atrapándole su barbilla y apr