Nora
—¿Qué demonios fue eso?
—Fue la montaña... algo sucede adentro. Gaspar... tenemos que apurarnos.
La ceniza había caído casi hasta nosotros, las montañas estaban bañadas por lo que parecía una capa de nieve sucia. No supimos más, entramos a los túneles desesperados. Pero algo aquí también sucedía. No estábamos a salvo, Indira me urgía.
—¡Este es nuestro último grupo! ¡Tenemos que salir! ¡Estamos tan cerca! —decía, angustiado.
Habíamos hecho varios viajes, no podíamos sacar a todos los miemb