Gael
—No puede ser… no—susurró Nora detrás de mí, mientras yo todavía me interponía entre él y ella. El dolor en todo mi cuerpo empeoraba con cada segundo que pasaba.
—Creíste que ibas a deshacerte de mí. ¿Me extrañaste, hermano?
Era Tiziano y al mismo tiempo era otra cosa.
Sabía que mi terrible hermano estaba detrás de esto. Cuando habíamos llegado aquí, cuando entendí que estábamos cerca de encontrar la tumba, había visto los indicios. Los signos y las señales nos habían llevado hasta este