Tiziano
Había caído al abismo, tenía la impresión de que había sido en cámara lenta. En mi retina se había quedado la imagen de ellos dos: mi hermano débil y mi esposa inútil. El collar de madera en la cintura de ella, se lo arranque por la gravedad que me tragaba, el precipicio como una gran garganta iba a engullirme. Casi no podía procesarlo.
Él había venido por ella, como un gran héroe con capa y caballo blanco. Se había interpuesto en lo que era mi derecho como esposo: yo podría hacer con el