Mundo ficciónIniciar sesiónEl dolor, el miedo, incluso el amor entre nosotros desapareció con aquel beso. —Espera… No podemos, sabes que no… —trato de resistirme ante él. Sin decir una sola palabra, como un cazador acechando a su presa, Nicolae abrió mis piernas con fuerza y pegó su cuerpo completamente al mio. —Nicolae… —gimo su nombre, sintiendo una gran cosa comenzar a rozarse contra mi centro. —Nunca te dejaré ir, Lily. No puedo negarme más, mientras mi voluntad se rompe, me pierdo completamente en el placer. —Si amo… —susurro rendida. Se que debo alejarme, ya que el amor de Nicolae solo llevará a un camino: El final de mi vida en sus manos. ****** Lily conoció a Nicolae por accidente, pensando que no volvería a verlo de nuevo, se sorprendió cuando aquel misterioso hombre comenzó a registrar cada uno de sus movimientos, siguiéndola en redes sociales e incluso llegando a su empleo para verla. Todos le decían a Lily que Nicolae Moonridge era un acosador obsesionado que estaba dispuesto a cualquier cosa por tenerla. A pesar de que Lily debió alejarse de él, cometió el error de darle una oportunidad a su romance prohibido, algo que nunca debió ocurrir entre una humana y un alfa. Sin más escapatoria, la cabeza de Lily tiene un precio por haberse enamorado del hombre equivocado. Viéndose involucrada con hombres lobo y otros seres peligrosos, Lily no tiene más alternativa que correr a los brazos de Nicolae, su obsesionado y peligroso alfa que la hunde en la obscuridad. Lily tiene dos alternativas, rendirse ante el alfa que quiere dominarla o morir lejos de Nicolae. Advertencia: Este libro es para mayores de edad +18. Toca temas sensibles que pueden resultar perturbadores, con muchas escenas eróticas y BDSM, léelo si deseas envolverte en la oscuridad de la obsesión.
Leer másLily
Sé que no soy una buena persona. Pienso en eso mientras observo a este hombre alto y guapo rompiendo mi sujetador, mirándome con deseo. —Parece que alguien está demasiado ansioso el día de hoy —digo con una sonrisa, abriendo las piernas para él. —¿Puedes juzgarme? No te he visto en más de una semana, tengo muchas ganas de ti ahora mismo —responde ese guapo hombre, buscando mis labios para besarme. —Lo lamento mucho señor Moonridge, sabe que siempre estoy a su disposición. El hombre que tengo entre mis piernas es el famoso Nicolae Moonridge, esa clase hombres ricos que vienen de una familia extranjera y adinerada, para ser sincera no tengo en claro de donde obtiene su dinero, solo se que es asquerosamente rico, aparece en todas las revistas y es llamado “soltero codiciado”. Quién hubiera pensado que ese hombre galante que es respetado por todos, está obsesionado con alguien como yo, una mujer de reputación cuestionable. Con su cabello rubio y esos ojos dorados de estrella de cine, podría ser el partido perfecto para cualquiera, de no ser por un pequeño detalle: Está comprometido. —Disfrute cuanto quiera, señor Moonridge… —susurré de forma provocativa sobre sus labios, para luego besarlo. No me llena de remordimiento saber que tiene otra mujer, tampoco que soy la amante o que podría estar “destruyendo” una relación. Ya que para mi los encuentros con Nicolae Moonridge no son más que una transacción, una forma más de obtener dinero, yo solo amo los billetes. El único que podría salir herido es Nicolae si mantiene su obsesión con mi cuerpo. Mi mente se queda en blanco cuando él comienza a devorar mis labios, siento su caliente lengua en mi boca, un beso tan apasionado que me hace jadear. Bajando mis manos por toda su espalda, lo tomo de las caderas para acercarlo mas en mi dirección, sintiendo claramente como su miembro duro y atrapado dentro de sus pantalones se roza contra mi sexo. No lo voy a negar, Nicolae y yo somos increíblemente compatibles en el sexo, no es solo que él tenga esa gran cosa entre las piernas que me hace ver estrellas al estar dentro de mi, los dos sabemos que nos gusta mutuamente al follar, por lo que sentimos mucha satisfacción en estos encuentros “casuales”. A veces Nicolae me hace tener tantos orgasmos que pienso que debería ser yo quien le pague a él por sus “servicios”. Cuando una de sus manos llega a mi pecho y comienza a estimular uno de mis pezones, yo tengo que interrumpir el beso con un gemido, este tipo de verdad sabe como tocarme y hacerme vibrar de placer. —Parece que tu también tienes muchas ganas por tanto tiempo sin verme —susurra él de forma juguetona. —Por supuesto señor, sabe que a mi me gusta tanto como a usted —respondo de forma complaciente—. Ya que nos he hecho sufrir a ambos con mi ausencia, ¿Que le parece si se la chupo un poco como compensación? —Que traviesa eres Lily… Dándome un beso rápido, Nicolae se levanta de la cama y se pone frente a mí, por lo que manteniendo mi actitud coqueta, me siento al borde del colchón, acariciando su dura hombría sobre la tela de sus pantalones por solo unos segundos. —Esta tan duro, me da mucha tristeza que sufra así señor Moonridge —sigo tentándolo. —Si sientes tanta lástima deberías darle un beso, ¿No crees conejita? Creo que ya lo he hecho sufrir suficiente, por lo que abrió sus pantalones y estoy a punto de bajarlos junto a su ropa interior, siendo interrumpidos por el chillido de su teléfono en la habitación contigua, alguien lo está llamando. —Espera un momento cariño, regresaré en un instante —pide Nicolae tomando mis manos para alejarlas de él. No respondo, solo hago una mueca de disgusto, quedándome sentada al borde de la cama con mi pecho totalmente descubierto y mi parte inferior de la ropa aún intacta. Este tipo sí que sabe cómo matar la pasión… Nicolae sale de la habitación del pequeño apartamento y va directamente a su abrigo que tiró cerca de la entrada, tomando su teléfono para responder, permitiendome escuchar su conversación con alguien desconocido a lo lejos. —No, dile que no estoy disponible… Carajo, es una maldita patada en el trasero… ¿Acaso no sabe lo que es la paciencia? —pregunta Nicolae de forma ruda, usando ese tono de voz que jamás me muestra a mi. Nicolae me trata diferente a los demas, no quiero hacerme ilusiones pues se que lo nuestro no es mas que sexo y dinero, pero a veces me gusta que este tan obsesionado conmigo, saber que incluso alguien como yo pueda enloquecer a un homrbre como él es gratificante, se siente bien ser querida aunque solo sea una ilusión. —No hay alternativa, te veo en media hora —escucho como dice molesto antes de cortar la llamada. Suspirando con cansancio me apoyo en la cama y lo espero de forma tentadora con las piernas abiertas, a pesar de que se lo que está a punto de pasar. —¿Una llamada difícil? —pregunto con una sonrisa— ¿Te marcharás? —Lo siento cariño, un problema familiar, hay personas que simplemente no saben mantenerse quietas —escucho como se queja Nicolae—. ¿Mañana vendrás al club? —Es correcto Señor Moonridge, mis vacaciones momentáneas han terminado, estaré lista para usted cada noche como siempre… —Espero que sea real Lily, me volveré loco si vuelves a desaparecer de esa forma. Está completamente obsesionado conmigo, la sola idea me hace sonreír. Prefiriendo no decir nada, observo como él se pone la corbata y cierra nuevamente sus pantalones, es una pena que vaya a quedarse duro toda la noche pensando en mi. —No volveré a desaparecer —le miento, ya que no puedo prometer algo como eso—. El dinero no es reembolsable señor, aun si tiene que marcharse, el pago de esta habitación y mis servicios debe ser realizado. —Si pague por algo sería un desperdicio no darle un uso correcto, ¿No lo crees? Antes de que pueda responder, siento como Nicolae me tomó de los tobillos y sorpresivamente me levanta las piernas, regresando a su lugar sobre mi cuerpo en la cama. Debido a lo repentina de sus acciones abro los ojos con sorpresa y suelto un gritito, el cual es ahogado por sus labios. No tengo demasiado tiempo para pensar, con mis piernas levantadas de esa forma y tan expuesta para él, siento como hace a un lado mi ropa interior y dos de sus dedos entran en mi, haciéndome temblar. —Nicolae… —susurro contra sus labios, llevando mis manos a sus hombros para sostenerme de él. —En definitiva, tu también me extrañase… —dice él complacido, comenzando a bajar sus besos por mi cuello. Me pierdo completamente en el placer, dos de sus dedos en mi entrada, embistiéndome de manera lenta, mientras que sus labios llegan hasta mi pecho, donde comienza a estimularme metiendo uno de sus pezones en su boca y chupando. El placer es tan grande que no puedo reprimir mis gemidos, con sus dedos moviéndose cada vez más rápido, su boca lamiendo mis pezones y la palma de su mano comenzando a estimular mi clítoris; es un sentimiento tan agradable que en menos de 5 minutos me termino viniendo, manchando ligeramente la camisa del señor Moonridge con mi placer. —Parece que la compra de hoy ha sido saldada —dice Nicolae, sonriendo con malicia.LilyLucho con todas mis fuerzas para tratar de impedir que Nicolae me lleve con él, pero ya que es mucho más fuerte, no puedo resistirme, observando como me lleva hasta la habitación que compartimos y me lanza a la cama.—Quedate callada y no hagas ninguna tontería, si me desobedeces no buscaré a Eva y la dejaré morir —me amenaza Nicolae, mirándome de manera severa.Antes de que siquiera pueda decir una sola palabra, al hombre de cabellos dorados se apresura a salir fuera de la habitación, cerrando la puerta con llave al irse, como es usual.—Maldito idiota —refunfuño con furia.Decidiendo ignorar algunas de sus palabras, me pongo de pie y camino hacia la puerta, apoyando mi oído contra la madera de la puerta, decidida a escuchar que rayos se trae este tipo entre manos.Escucho mucho movimiento en el departamento, pero no puedo reconocer voces, por lo cual maldigo en un susurro, hasta que finalmente oigo esa misma voz en medio del ruido, esa delgada y dulce voz que parece pertenecer
LilyCuando le recuerdo a Nicolae que capturaron a Eva por su responsabilidad, el alfa se pone serio y también deja de comer, devolviéndome la mirada de la misma manera desafiante.—Cuida tus palabras, Liliana —advierte Nicolae.—¿O que? ¿Me vas a encerrar aquí y me encadenarás como un animal? —me burlo de él.Parece que mis palabras no le han gustado a Nicolae, quien entre cierra ligeramente los ojos, mirándome con una expresión de enfado que pocas veces he visto en él.Se que debería callarme, estoy en una situación demasiado peligrosa, sin embargo no puedo contenerme y decido decirle toda la verdad a este demente tipo.—Mi hermana no tiene nada que ver con lo que pasó entre tu y yo, ella es una víctima, que ahora está encerrada y sufriendo a manos de tus enemigos, ¿Como puedes haber dejado de buscarla? —pregunto al borde del llanto.—Nunca dije que no la estaba buscando —responde Nicolae con frialdad.—Entonces dame avances, dime qué averiguaste, solo dame un poco de información…—
LilyLos días siguen pasando, pero ahora todo es monótono, en esta prisión ya nada tiene sentido, lo único que puedo hacer es aferrarme a él, las cadenas y la polla de Nicolae Moonridge.—Más lento Nick… Más lento… —suplico entre gemidos, sin poder moverme.—¿Ya vas a llegar al clímax otra vez? Que rico amor, tu coño me está apretando muy fuerte la verga…Gimiendo con mucha fuerza, mantengo mis manos esposas contra mi pecho, mientras que Nicolae el cual hacia rebotar mi cuerpo sobre su dura erección sosteniendo mis piernas en el aire, lleva una de sus manos a mi sexo, donde comienza a frotar mi clitoris para ayudarme a llegar al orgasmo.Poniendo los ojos en blanco y gimiendo cada vez más fuerte, siento como mi cuerpo se pone muy tenso, hasta que el placer inunda cada fibra de mi cuerpo, llevándome a mi tan ansiado orgasmo.—Mierda cariño… Que rico es tu coño, me vuelves loco… —escucho como gime Nicolae en mi espalda.No tengo tiempo para descansar, ya que todavía controlando mi cuerp
LilySuelto un jadeo y tiemblo con suavidad, sintiendo como las manos resbalosas y jabonosas de Nicolae pasan una y otra vez sobre mis pechos, presionando suavemente mis pezones al hacerlo.—Basta… —susurro cansada— Ya has presionado muchas veces ese lugar…—No se de que hablas, yo solo te estoy limpiando como pediste —Nicolae finge demencia, volviendo a acariciar mis pechos.Soltando un jadeo, presiono mis manos en puños detrás de mi espalda, sabiendo que no puedo defenderme de esta forma, estando atada por él.Después de follar como salvajes por más de dos días, le pedí a Nicolae desesperada que me permitiera tomar un baño, ya que nuestro sudor y nuestros fluidos me estaban enloqueciendo. El alfa aceptó la propuesta, pero me engañó, ya que el tiempo que yo esperaba tomar como un descanso de su incesante presencia a mi lado, se convirtió en una nueva oportunidad suya de tocarme, llevándome al límite por un momento.—¿Qué ocurre? Creí que estabas cansada y no querías más de esto… —Ni





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