POV: Aurora
Siempre me enseñaron que el corazón es un vaso.
Que tiene una capacidad limitada. Si lo llenas con agua, no puedes llenarlo con vino. Si se lo das a una persona, no te queda nada para otra. Nos dicen que el amor es un recurso escaso, una economía de suma cero donde cada gramo de afecto que entregas es un gramo que pierdes.
Estaba sentada en el suelo del búnker, con las piernas estiradas, observando el polvo flotar en el rayo de luz que entraba por la ventilación. Aria dormía en su caja-cuna, emitiendo ese zumbido suave de magia satisfecha.
Mis compañeros dormían a mis lados.
Kieran estaba tirado en el suelo, con un brazo bajo la cabeza y el otro extendido hacia mí, sus dedos rozando mi muslo. Lucian estaba sentado, pero se había vencido hacia un lado, su cabeza apoyada contra la pared de hormigón, su mano caída cerca de mi pie.
Los miré.
Y me di cuenta de que todo lo que me habían enseñado sobre el corazón era mentira.
Mi corazón no era un vaso.
Era un fuego.
Y el fuego no