POV: Aurora
La casa respiraba.
No era una metáfora. Podía oír el asentamiento de las vigas de madera vieja enfriándose tras un día de sol. Podía oír el zumbido suave de la magia residual de Aria flotando en el piso de arriba. Podía oír el silencio.
Ese silencio bendito que solo existe cuando tres niños menores de tres años están, por algún milagro de los dioses, profundamente dormidos al mismo tiempo.
Estaba sentada en la alfombra de piel frente a la chimenea de nuestra habitación. Tenía una co