POV: Aurora
El atardecer en las montañas no pide permiso. Se derrama.
El cielo sobre el Valle de Fuego Lunar era una herida abierta de oro y púrpura, sangrando luz sobre los tejados de pizarra y los bosques infinitos que ahora, por fin, estaban en silencio. No el silencio del miedo, ni el silencio de la emboscada.
Era el silencio de la plenitud.
Estaba sentada en la hierba alta de la colina que dominaba nuestra casa. El aire olía a verano tardío, a resina caliente y a esa dulzura particular que