TEO
El suelo no había dejado de temblar desde la noche en que Dafne desapareció.
Cada árbol, cada piedra en el territorio de la Manada de la Luna Roja parecía palpitar con la furia del Alfa — un latido vivo de caos.
Pero esa noche, algo había cambiado. El aire no solo estaba denso — estaba vivo.
Podía saborear el poder en él. Poder antiguo. Peligroso.
Y en el centro de todo estaba Dafne.
Ya no se parecía en nada a la chica frágil que una vez fue arrastrada a nuestro mundo, vendida como r