Capítulo 220: El Sacrificio de la Suprema
El sonido de la puerta de plata cerrándose no fue un eco, sino un veredicto definitivo que resonó en cada eslabón del collar de huesos que oprimía el cuello de Astraea. Arrodillada ante el trono de su abuelo, sintió cómo la atmósfera del palacio de sombras se espesaba con la presencia de Malphas. El traidor del consejo, o lo que quedaba de él, era sostenido por los cabellos; su cabeza decapitada emitía un vapor esmeralda que olía a vísceras quemadas y a