Capítulo 218: El Pacto de la Noche Eterna
La mano del Rey Vampiro, su abuelo, emergió del fondo del mar de espejos como una garra de marfil antiguo. El contacto con el tobillo de Astraea no fue solo físico; fue una invasión gélida que recorrió sus nervios, apagando el calor solar que su cuerpo intentaba generar. Al ser arrastrada hacia la oscuridad profunda, el laberinto de reflejos donde miles de versiones de Valerius la observaban comenzó a colapsar, convirtiéndose en una lluvia de esquirlas