Capítulo 51: El Velo de la Duda (Días 40 y 39)
El Día Cuadragésimo: El Festín de la Calma
El sol del día cuarenta bañaba el comedor privado del Ala Este con una calidez que, por primera vez en días, Astraea decidió no rechazar. Valerius había ordenado que las pesadas cortinas de terciopelo se abrieran, permitiendo que la luz jugara con los cristales de la mesa. Astraea se sentó frente a un plato de carne asada con hierbas y pan recién horneado.
Se obligó a comer. El sabor era delicioso, pero lo