Marcus abrió la boca para dictar sentencia.
Sus ojos azules vacilaban entre el dogma y la duda.
—Inquisidor —intervine suavemente, poniendo una mano sobre su bastón de mando para bajarlo—. La magia es compleja. A veces, el juicio requiere... tiempo.
Marcus parpadeó, sacado de su trance momentáneo.
—El protocolo exige un veredicto inmediato.
—El protocolo se escribió hace cien años —sonreí—. Y hace cien años que un Inquisidor no visita estas tierras. Seguramente estáis cansados. Hambrientos.
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