ITALIA…
Serena despertó sintiendo un fuerte dolor de cabeza y se sentó en la cama de una habitación desconocida, mirando a su alrededor.
—¿Dónde estoy?—
Serena se levantó de la cama y fue hasta la puerta, pero al intentar abrirla notó que estaba cerrada con llave.
—¡Hey!— Serena comenzó a golpear la puerta, que se abrió poco después por un hombre alto y de aspecto poco amistoso.
Serena dio dos pasos hacia atrás.
—¿Dónde… dónde está Antônio?—
—Acompáñeme— dijo el hombre, con su inglés mal pronun