Un día antes…
Gregorio estaba en su oficina en la mansión después del momento tenso vivido con Melissa, sentado con la cabeza recostada hacia atrás tratando de calmarse, cuando escuchó sonar el celular.
El hombre miró el celular sobre la mesa pero permaneció inactivo. Entonces abrió el cajón y sacó de allí el celular clonado del celular de Melissa.
Gregorio presionó el botón y comenzó a escuchar la conversación del otro lado.
Su corazón latió fuerte al escuchar la voz de Demitri del otro lado,