Mundo ficciónIniciar sesión¿Qué iba a hacer?
No podía matarla, eso era evidente. La miraba dormir entre sus brazos mientras el sol comenzaba a asomarse, con su respiración profunda y sus movimientos esporádicos, y no quería soltarla. No era sólo que quisiese acostarse con ella, y lo comprendía recién entonces; abrazándola así se sentía tan bien como no se había sentido jamás con mujer alguna. No entendía qué era todo aquello, qué cosa, exactamente, había cambiado en él pero, en ese momento, no le importaba; lo







