Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl castillo era un hervidero de actividades y estaba lleno de gente que iba y venía de un lado para el otro. Amira caminaba entre ellos y los observaba, un tanto perdida, pensando en todo lo que había pasado y en lo loco que sonaba cuando se lo repetía. En cómo había cambiado su vida a lo largo de los años y en lo que, por el momento, era el resultado final. Nadie reparaba en ella, pendiente cada uno de la tarea que le habían encargado. Iban a convertir aquel castillo en un centro de gobierno







