Mundo ficciónIniciar sesiónSu expresión era, también, la de un felino; imposible de leer para un ser humano. No reflejaba sentimientos. Quizás no los tenía.
-Eres Amira Xémeca, ¿no es así? La hija del rey- confirmó, mientras daba otro paso hacia delante.
-Sólo Amira. El rey no es mi padre- respondió inconscientemente, todavía aturdida- Pero tú… estás muerta.
La mujer inclinó levemente la cabeza hacia un costado como único signo de incomprensión.
-¿Te parece que estoy muerta?- preguntó, m







