ELIZABETH: CORAZÓN OSCURO.
Tal cual, cómo me lo dijo el pequeño, encontré a Joaquina cerca del río. Sus facciones denotaban pavor. Entonces vi que discutía con Elizabeth. La mujer la agarró por los cabellos con fuerza y la obligó a arrodillarse ante ella. Pude leer en la cara que la amenazaba. La imagen me llenó de una rabia feroz que se transformó en ira ¡Ya era suficiente!, hacía poco me dejó mal parada delante de Guillermo y ahora maltrataba a Joaquina...!
—¡Suéltala! —le grité vuelta una fiera. Elizabeth me miró sorp