Llegué a la empresa Longaset, para mi entrevista con la encargada del área de recursos humanos, era buena en mi trabajo, así que si lo que necesitaban era una contadora, administradora o especialista en finanza, aquí tendrían una opción.
La mujer se llamaba Susán, era bastante cariñosa, aunque podría jurar que sonreía de manera falsa, yo era la entrevista número cincuenta y siete, por lo que suponía que estaba cansada, entregué mi hoja de vida y ella me miró sorprendida.
—Eres la esposa del mag