El elevador se detuvo en su piso, salí corriendo, hacia la oficina de Joss, pero esta vez su secretaria si estaba.
—Hola Mónica ¿cómo estás?
—Hola Jessica ¿crees que podría hablar con Joss? Es algo urgente.
— ¿No lo sabes?
— ¿Que se supone que debo saber?
—La madre del señor Longaset ha muerto.
— ¡Oh Dios mío! —digo tapando mi boca con las manos, necesitaba apoyar a Joss, sabía que esto era algo duro, ya había pasado tres veces por la pérdida de un familiar, pero perder una madre no tenía expli