Fui a buscarlo yo.
Eso ya era diferente a como habían funcionado la mayoría de las cosas desde que llegué a esta hacienda. Los hermanos que aparecían. Los hermanos que esperaban.
Los hermanos que orbitaban con esa paciencia sobrenatural que en algún momento dejó de parecerme paciencia y empezó a parecerme una táctica.
Sael estaba en la biblioteca del ala norte, de pie junto a la ventana que daba al bosque, con un libro abierto que claramente no estaba leyendo.
Lo supe porque cuando empujé la pu