POV SCARLETT
El estruendo de la segunda granada sónica hizo que las paredes del laboratorio vibraran, lanzando varios frascos de reactivos al suelo. El cristal se hizo añicos, pero yo no me moví. Mis ojos estaban fijos en los monitores térmicos. Las "sombras" de Washington se movían con una precisión quirúrgica, usando pulsos electromagnéticos que estaban dejando ciega a la Guardia de Ébano.
—¡Scarlett, ahora! —la voz de Klaus tronó por el comunicador, mezclada con el sonido de disparos de alto