POV SCARLETT
El zumbido constante de los motores del jet era lo único que rompía el silencio sepulcral de la cabina de mando. A través de la ventanilla, las nubes se extendían como un mar de algodón bajo la luz de la luna, pero dentro del avión, el aire estaba saturado de una tensión que nada tenía que ver con la altitud.
Klaus estaba sentado en su sillón de cuero negro, con una copa de cristal tallado en la mano. El vino tinto parecía sangre oscura bajo las luces tenues. Se había despojado de