POV SCARLETT
El Gran Salón de la nueva mansión Vetrovski no era un lugar de reunión; era una declaración de guerra arquitectónica. Oro, mármol negro y techos de cinco metros de altura que albergaban los frescos de una historia que Klaus y yo estábamos escribiendo con sangre. El aire estaba cargado con el aroma del incienso, el cuero de las fundas de las pistolas y ese perfume metálico que solo el miedo destila.
Llevaba un vestido de seda esmeralda que caía como una cascada de veneno sobre mi cu