POV SCARLETT
La luz del sol de la mañana se filtraba por las pesadas cortinas de terciopelo del ala médica, iluminando las partículas de polvo que danzaban en el aire. Klaus estaba a mi lado, impecable en un traje negro, con la mano posesiva descansando en mi cintura. Su presencia era una constante, una ancla de realidad en un mundo que a veces todavía me parecía un sueño febril.
Frente a nosotros, en la inmensa cama con dosel, mi madre, Evelyn, parpadeó. Sus ojos, del mismo verde que los míos