El amanecer se filtraba por los ventanales de la sala del consejo, proyectando largas sombras sobre la mesa de roble tallado. Lilith observaba el mapa extendido frente a ella, sus dedos trazando las fronteras del territorio mientras los ancianos y líderes de las manadas aliadas esperaban su palabra. A su derecha, Damián permanecía con expresión impenetrable, su presencia imponente llenando el espacio como siempre lo hacía.
—La manada del Norte ha solicitado nuestra protección —anunció Lilith co