La luz del amanecer se filtraba por las cortinas de la habitación, dibujando patrones dorados sobre las paredes. Lilith despertó lentamente, envuelta en las sábanas de seda que olían a él. Damián no estaba a su lado, pero podía escuchar el sonido del agua corriendo en el baño contiguo.
Se incorporó, frotándose los ojos mientras los recuerdos de la noche anterior inundaban su mente. No habían hecho el amor, pero habían dormido juntos, abrazados como si el pasado nunca hubiera existido. Era una t