La luna creciente se alzaba sobre el bosque, proyectando sombras alargadas entre los árboles. Desde mi despacho, observaba el cielo nocturno mientras sentía un cosquilleo familiar en la piel. Algo estaba cambiando en mí, algo que no podía controlar.
Había convocado a Lilith a una reunión privada. Necesitaba respuestas. Desde su llegada, mi lobo interior se comportaba de manera errática, como si reconociera algo que yo no podía recordar. Era frustrante para un Alfa como yo, acostumbrado a tener