Alejandra Marie Costa
Richard…
Un suspiro de alivio escapa de mis labios mientras las lágrimas brotan sin control al ver a mi esposo en el umbral de la puerta. No llega solo; junto a él están Jonathan y Tristán, acompañándolo con paso firme.
—Entonces, ¿él es realmente tu esposo? —pregunta Darío, mientras yo asiento, incapaz de ocultar las lágrimas que empañan mi mirada—. Está bien, pueden pasar.
Darío quita el arma de su espalda invitándolos a pasar. Richard inmediatamente toma mi rostro entre