POV: Sebastián
Siempre puedo sentirlo.
Cuando algo está por romperse.
Cuando una calma no es calma, sino un silencio sostenido a la fuerza.
Estoy dentro del auto, con las manos rígidas sobre el volante. El motor está encendido, pero no avanzo. No todavía.
El edificio frente a mí parece normal. Demasiado normal.
Ventanas, luces cálidas, cortinas a medio cerrar.
Isabella está ahí arriba.
Clara, para el mundo.
Isabella… para mi mente.
Aprieto la mandíbula.
Hay un coche más adelante. Negro. Vidrios