Noe tiraba puñetazos y patadas a diestra y siniestra para poder golpearlo, pero Gaby era muy rápido y no llegaba siquiera a rozarle. Su frustración y enojo la estaban volviendo cada vez más ciega y más impertinente. Eso en definitiva no ayudaba para poder golpearlo. Pero lo que más le hacía enojar, era que él no la golpeaba, ni siquiera amagaba con darle un derechazo. Gaby se limitaba a defenderse, a esquivarla. Se movía de un lado a otro con gran agilidad, pero no le tiraba ningún puño y eso a