Lucas se acerca a Aye ya Mateo; poniéndose de puntitas de pie toca un poco fuerte el hombro de Mateo imitando lo que vio hacer a su tío cuando quería llamar la atención de Alex para dejarlo bailar con Aye, Mateo se gira y lo observa un poco confundido.
—¿Qué quieres, enano?
El niño frunce el cejo al escucharlo llamarlo enano.
—No me llames enano, creo que no te di esa confianza.
—Ustedes tienen problemas de actitud —masculla Mateo recordando a Aye de la misma edad de Lucas diciéndole prácticame