LEV
Anya duerme en mis brazos cuando el coche se detiene frente a la nueva casa, un bungaló de un solo nivel, más pequeño que la mansión en Voravia, pero blindado como una fortaleza.
No es un hogar, es un refugio, diseñado para desaparecer del radar.
Los faros iluminan la fachada austera, y mis hombres ya están en posición, sombras armadas patrullando el perímetro.
Bajo con cuidado, Anya ligera contra mi pecho, su respiración suave rozando mi cuello. La culpa sigue ahí, un peso que no logro sac