—Ja, ja, ja… esto sí que me resulta extraño — Comentó Xufon mientras tomaba a la pequeña Taina entre sus brazos.
A su lado estaban Rafu, Mildred y Wesly, los patriarcas de sus respectivos clanes, observando la escena con curiosidad.
El silencio se extendió unos segundos entre los presentes. Nadie esperaba ver reunidos a los líderes de tantos clanes en medio del festival.
Wesly, la matriarca de los ninfos, dio un paso al frente, su voz firme pero intrigada —¿Rafu, Xufon, qué sucede aquí? —
El patriarca de los elfos intercambió una mirada divertida con el resto antes de responder.
—Sucede que Mariana estaba enferma — Dijo con tono ligero, como si contara una anécdota de sobremesa— Vinieron a buscar hongos azules, pero tomaron uno de los principales… y cuando se puso peor, Siria la llevó con su esposo. Entonces, al verla en peligro, se activó en él ese instinto de padre. Y bueno — Rió abiertamente, mirando a Taina que seguía sonriendo— Ahora son padres a un cincuenta por ciento —
La risa